PAREJAS DE HECHO Y PENSIONES COMPENSATORIAS

María Adelina Martínez Paul

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PAREJAS DE HECHO Y PENSIONES COMPENSATORIA

PENSIONES COMPENSATORIAS Y PAREJAS DE HECHO

 

De la propia relación de las parejas de hecho en cuestión, podrá deducirse un acuerdo tácito que evidencie la intención de establecer una pensión compensatoria a consecuencia de la ruptura de la relación: asunción espontánea por uno de los conviventes de los gastos de mantenimiento del otro, el abandono del puesto de trabajo para la dedicación y el cuidado de la familia de uno de los miembros de la pareja de hecho decidido por ambos, etc.

Sin embargo, resulta bastante difícil deducir que la obligación de alimentos pueda surgir de un acuerdo tácito. Para que tal voluntad sea generadora de obligaciones reciprocas debe estar declarada expresamente.

El convenio será válido cualquiera que sea su forma. Podrá ser verbal o escrito. Lo más recomendable es la constancia del pacto en escritura pública, no solo a efectos de prueba sino también por las repercusiones de índole procesal. En cualquier caso, se deberá cumplir la forma exigida para cada negocio.

Del mismo modo que cabe pactar el reconocimiento de pensiones o prestaciones, cabe también pactar su renuncia, siempre teniendo en cuenta los limites previstos en el artículo 6.2 del C.C.

En cualquier caso, tanto la doctrina mayoritaria como la Jurisprudencia del Tribunal Supremo se refieren a que ha de huirse de la aplicación analógica de las normas propias del matrimonio, como son los artículos 97, 96 y 98 del C.C., ya que tal aplicación comporta una penalización a la libre ruptura de las parejas de hecho.

La unión de hecho es una institución que no tiene nada que ver con el matrimonio, aunque las dos estén dentro del Derecho de Familia. La pareja de hecho está formada por personas que no quieren en absoluto contraer matrimonio y sus consecuencias.

Es posible reclamar una compensación económica sobre la base de la doctrina del enriquecimiento injusto o sin causa, siempre que concurran requisitos como: un aumento patrimonial en el enriquecido, un correlativo empobrecimiento del demandante, falta de causa que justifique el empobrecimiento e inexistencia de precepto legal que excluya la aplicación del principio.

También es posible al amparo del principio general de protección al convivente más perjudicado por la relación de hecho.

Por último, aunque con menor porcentaje de éxito, para justificar las reclamaciones económicas entre parejas de hecho, se recurre también al artículo 1.438 del C.C., en virtud del cual, los cónyuges contribuirán al sostenimiento de las cargas del matrimonio. A falta de convenio lo harán proporcionalmente a sus recursos económicos. El trabajo para la casa será computado como contribución a las cargas y dará derecho a obtener una compensación que el Juez señalará a falta de acuerdo.

Apenas ha tenido acogida el recurrir a la aplicación del artículo 1902 del C.C., al deber de alimentos establecido en el artículo 143 del C.C., o a la doctrina de la obligación natural.

El derecho civil gallego, como otras muchas legislaciones autonómicas, es muy generoso en el reconocimiento de este tipo de compensaciones. La disposición adicional 3ª de la Ley 2/06 de 14 de junio de Derecho Civil de Galicia vincula en cualquier caso el reconocimiento de este derecho a la inscripción en el Registro de Parejas de hecho de Galicia.

Si la explicación te ha parecido útil, y sobre todo fácil de entender, estaré satisfecho, y te rogaría me lo confirmes. Un saludo para todos. Para ver más noticias, clickee aquí: Noticias

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